lunes, 1 de mayo de 2017

REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO

Guillermo  estaba harto de la bulla de la iglesia, pensaba que se volvería loco y después del ultimo encontronazo con el pastor no quería ir nuevamente a decirles que le dieran menos duro a los panderos, estaba ansioso de que si Dios existía en verdad haga algo para que él no siguiera escuchando el nombre de Satanás cada tres minutos por las bocinas.

Sus pensamientos eran interrumpidos por un REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, intentaba ver el juego del Licey contra las Águilas Cibaeñas y justo cuando debió escuchar ese sonido inconfundible del Home Run cuando el bate golpea la bola, solo escuchó REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, y su televisor se apagó, se fue la luz y por unos segundos dio gracias Dios, un silencio general se apoderó del barrio, la iglesia se quedó en silencio y por alguna razón desconocida, empezó a hacer más calor.

No pasaron treinta segundos y la planta del colmado inició con el desconsiderado ruido para todo el barrio, exactamente a los treinta segundos más, al mismo tiempo que Guillermo encendía su radito para seguir el juego, la voz del pastor al igual que el ruido de la planta se escuchó fuete decir; REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, ENCIENDAN LAS LAMPARAS HERMANOS, SATANAS NO NOS QUIERE CONGREGADOS, PERO NO LO LOGRARA, ENCIENDAN LAS LAMPARAS DE GAS, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO.


Empezó una gran algarabía al ritmo de "Ríos de Agua Viva", los ojos de Guillermo se encendieron en fuego del infierno y subió el radio un poco más, Las Águilas perdían por tres y él sufría, no había abanico, la planta sonaba en la esquina del colmado con más fuerza que hacia un rato, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, se volvió a escuchar al mismo tiempo que cerraba la última parte de la novena entrada y su equipo seguía perdiendo. REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, nuevamente, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, fuego, fuego, fuego, Guillermo solo esperaba el batazo para ir a la entrada extra, REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, fuego, fuego fuegoooooooooooooooooooooo, ese último fuego llamó la atención de Guillermo y se levantó para ir a decir frente a la iglesia que no lo jodan más, cuando se paró en la puerta de su casa con calor y harto de escuchar REPRENDE A SATANAS, REPRENDELO, vio como el infierno salía por las puertas de la iglesia, estaba encendida completa, y todos los hermanos fuera, gritando y buscando la manera de apagar el infierno, las lámparas de Gas, desataron a Satanás dentro de la iglesia, Guillermo miró hacia el cielo y se sintió culpable, se dio cuenta que cuando pides con mucha fe, cualquier cosa puede pasar.


domingo, 30 de abril de 2017

El Nuevo Negocio de mi Amiga La Profe.



-¡Pero bueno!, así me dijo con su característica sonrisa sincera dibujada en su regordete rostro, tu sabes, estábamos perdidos, le dije haciéndole saber que también noté su ausencia, es que tengo cosas nuevas en mi vida, así me entró el año, a ver si levanto cabeza; me dijo al mismo tiempo que sacaba la silla Plástica para acomodarnos y ponernos al día,  hablamos varios temas, mientras una muchacha en “Tubi”, nos trajo la acostumbrada cerveza. Le conté sobre mi último viaje a las Terrenas y me dijo que nunca ha ido por esos lados, le pregunté por qué estaba perdida y así empezó su historia: - Estoy cansada de lo mismo y voy a inventar este año con un negocio, ¿otro más? la interrumpí, si pero este es mejor, se embroma mas pero los chelitos están seguros, me dio curiosidad y le pedí detalles.

Mi hermana, se dejó del marido y está sola en su casa, cuando salgo de la escuela voy a su casa y estoy haciendo una sala de tarea, es casi la misma vaina que la escuela pero me entran unos chelitos, la mayoría de los que van a la sala de tarea son chamaquitos de gente con cuarto. ¿ y como es que es igual que la escuela?, seguí interrogando, si ombe, aparecen carajitos tranquilos y otros que son el mismo diablo, pero uno los amenaza con decirle a la mamá y se tranquilizan, aunque hay algunos que uno le va cogiendo cariño, ¿ah sí?, le interrumpí y volví a preguntar ¿cómo así?, sí,  hay algunos que a veces tú piensas que te lo tiran allá para salir de ellos, hay uno que se llama Marcelo que jode más que el diablo y casi le doy un pellizco para tranquilizarlo, pero me miró con su carita y me dijo que le leyera un cuento, cerré mi boca cuando noté que se quedó mirándome,  porque francamente no imaginaba a mi amiga la profe leyéndole un cuento a un carajito y mucho menos jodón, no te creas casi se lo leo, me aclaró al ver mi sorpresa y entendí que el pobre Marcelo se quedó sin cuento ese día.

Hay una niña que se llama Úrsula, que maldito nombre para una niña, con tantos nombres modernos, dijo mi amiga, pero la mamá es como loca,  siguió diciéndome, tiene que haberse hecho cirugías porque parece una muñeca, pero la Úrsula es gordita, así como yo, pensé a mis adentros, Úrsula es obesa, y así hay otros cuantos más prosiguió, Luis, que se cree el profesor y Carlitos, un pendejito que llora por todo, me acuerda a ti,  me dijo al mismo tiempo que se reía y me tocaba el brazo casi haciéndome botar la cerveza, no me hizo gracia pero no se lo hice saber, y otros tres más que no me acuerdo bien los nombres uno llegó ayer hasta con chofer y dos llegaron hoy, tengo seis niños y por cada uno me pagan bien,  en dos o tres horas gano más que en una tanda de la escuela y son menos muchachos que en un aula, los carajitos me dicen tía, oye esa vaina, riendo nuevamente, dizque yo tía de esos diablitos.


Sí, pero a ti como que te gusta eso, SI me gusta, me respondió rápido, espero que haya sido con toda su sinceridad, me gusta y no sé porque, hay momentos buenos pero voy a ver en que termina esto porque de verdad te lo digo, si el tal Marcelo sigue jodiendo o le doy su pellizco y que se lo lleve su mamá o que se corrija, yo enseño, pero no crio.

sábado, 22 de abril de 2017

Una relación mecánica


Corría el año 2000 cuando empezó nuestra relación, como todo hombre enamorado no tomé en cuenta su pasado y solo pensé en todo lo que podíamos vivir a partir de que fuera mía, Si, eso parece que es lo que pensé cuando compré mi guagua, Hyundai Elantra del 1998, sus curvas aun resultaban atractivas para todos los conductores, el perfume del hule todavía se sentía como nuevo y el tablero totalmente iluminado, de un ámbar diferente al aburrido verde de los modelos más viejos la hacían ver una chica moderna con promesas de lucirla frente a los demás.

Los meses pasaron y fue acogida por la familia como un miembro más, ella estuvo en los mejores momentos de nuestras vidas y junto a ella disfrutamos de paseos inolvidables, pero como todo en la vida cansa, parece que la rutina de familia la aburrió, se convirtió en una compañera silenciosa e interesada que solo se hacía sentir para hacerme pasar malos ratos, gastar dinero o avergonzarme delante de cualquiera, al punto que con los años nuestra relación se consolidó en una cadena de eventos que hoy les voy a contar alegre de que sean cosas del pasado.

Dicen que la vida está en todas partes y parece que es muy cierto porque nunca pensé que un vehículo pudiera tener vida, personalidad y hasta sentimientos, los peores por cierto, pensaran que estoy loco pero por favor solo júzguenme después de leer lo que a continuación les voy a contar.

Luego de varios años, La Guagua, como le decíamos, empezó exigir mimos extremadamente costosos, no como los caros mimos de punta de eje que exigen todas, no, ella exigía revisiones periódicas en la “Casa”, siempre con facturas para mi presupuesto abusivas, su primer capricho fue convencerme de un cambio de identidad, parece que no le gustaba su color porque le recordaba su pasado, vehículo de taxi turístico, y llegamos a practicarle la complicada cirugía de cambio de color, de un beige a un rojo mamacita que la hacía sentir el centro de todas las miradas, su capricho afectó mi presupuesto, pero todos estábamos felices, eso creía yo, ella quería más, quería mi vida, mi sangre, mi sacrificio y sobretodo, todos mis ingresos, nunca fallaba la muy desgraciada en dañarse cada vez que sabía que tenía dinero y nunca se le dañaba algo sencillo, la muy interesada encontraba las maneras más creativas de hacerme perder dinero, los Coils que son para las guaguas lo que serían los ovarios para las mujeres, se le dañaban, siempre tenía una mancha de cualquiera de sus fluidos, no se podía excitar mucho porque se calentaba a niveles muy peligrosos y por alguna razón que aún no puedo entender parece que adoraba el calor, pero en los tiempos de calor ya que siempre para los meses más calurosos se le dañaba el aire acondicionado a la muy hija de puta.

Nunca le escondí mi estatus, a la primera mujer que le presenté fue a mi esposa, pero estoy seguro que a La Guagua no le simpatizó nunca mi mujer, luego de un tiempo empezaron las crisis de celos sin razón y no había posibilidad de que pudiéramos salir los tres sin que La Guagua no me hiciera una escena a medio camino, se dañaba, se apagaba, le daba frio y apagaba el aire no importa el calor que hiciera y llegó a poner la relación con mi esposa en riesgo más de una vez, solo yo sé lo que se siente, créanme.

Así pasaron varios años y la Guagua cada día mas desconsiderada con todos, no importa si yo le daba sus mimos de Spa, mantenimiento, lavados de interior, cambios de aceite, filtro, revisión de kilometraje, nada la mantenía contenta, siempre quería más, más y más al punto que empezamos una relación de ofensas mutuas, ella me dejaba, yo no la lavaba, ella dañaba una pieza yo la insultaba, ella se apagaba, yo le decía cualquier clase de palabras que si francamente se la dijera a una mujer, estaría ahora mismo en la carcel de la Victoria al lado de Omega por violencia de genero.

Así las cosas, un día de trabajo cualquiera de esos tantos que tenemos los informáticos, mi Guagua, esa chica mala, llegó al punto de no retorno que se llega en cualquier relación y no de la manera convencional con el ya gastado fallo de frenos, dejar el acelerador fijo o romper la correa de distribución a alta velocidad en una carretera, no, todo eso lo había hecho, no para matarme sino para joder, pero ese día sus intenciones fueron claras, quería salir de mi de una vez y por todas e intentó asesinarme. Llegaba yo tarde en la noche de una trabajo que solo se podía hacer luego de horario laboral y terminamos como a las 2:23 AM, el tiempo que me tomó llegar hasta la marquesina de mi casa fueron aproximadamente 22 minutos y ya frente a la puerta de mi marquesina que era de doble hoja, me detuve en frente para abrirla, entrar La Guagua y luego cerrarla, todos dormían en mi casa, la calle estaba naturalmente solitaria y el silencio me daba a entender que no había luz, entro la Guagua y en medio del tremendo cansancio del final del día, toco la palanca de cambio para ponerla en Parking, cuando salgo la Guagua y me dirijo a la puerta de la marquesina para cerrarla de espalda a la Guagua, instintivamente miré hacia atrás y ahí venia ella de reversa silenciosa y decidida a pasarme por encima, aplastarme en medio de la oscuridad de la noche sin testigos y acabar con mi vida, mi cuerpo reaccionó y de un salto me quité de su camino, ella golpeo la puerta de la marquesina a medio cerrar y solo se detuvo cuando dio al contén de la otra acera, por un instante miré sus faroles y sentí realmente que esa maldita me quería matar, cerré mi puño y lo levanté en frente de mi cara y le dije, te voy a vender hija de puta, hasta hoy llegamos.

Ya estaba todo decido y empecé lo que sería como el divorcio, publicación, búsqueda de acto de venta y ponerle en el cristal el SE VENDE, a las malas, todo el mundo las quiere, no pasó mucho tiempo en que aparecieron compradores a los cuales les fui sincero y finalmente el indicado, un tipo que conocía ese tipo de “Dama”, accedí a todas las rebajas que pidió y finalmente el feliz día, la venta se materializó y todo el divorcio se consumó con el cambio de matrícula en Plan Piloto.

Luego de varias semanas el nuevo dueño fue a buscar la matrícula y me dijo, cosa que no me interesaba

“Oye, esa guagua está nítida, desde que la compré le he dado rueda, fui a San Juan, a Azua y hasta a una playa en Bávaro, consume poco y se siente muy bien de motor, transmisión y el Aire está nítido”.



Lo miré fijamente y sentí un alivió, entendí que ella lo que quería era un tiguere que le dé rueda, vivir una vida desenfrenada y que mi aburrida rutina la tenía harta, larga vida Guagua, pero espero no verte nunca más.

martes, 31 de enero de 2017

Lágrimas de mi amiga La Profe



Si, volví al barrio y a diferencia de siempre, la calle estaba vacía, no me extrañó, ya la he visto así otras veces, mi amiga la Profe como siempre sentada en una silla plástica, me vio llegar y con su eterna sonrisa sincera en su regordete rostro, levantó su mano izquierda y la agitó para llamar mi atención, fui hasta allá y me dijo, -Siéntate, se paró de la silla plástica y sacó la otra silla que estaba dentro de la que ocupaba, nunca le rechazo tal ofrecimiento, la conozco.




-Oye, me dijo para que le preste toda la atención, Y tu amigo el "tecato", la miré fijamente, sabemos de quien hablaba. -Igualito, le dije, no sabe ni quién es y ahora anda por las calles, la otra vez le compré un pica pollo, me dijo que él está harto de comida, que le dé cuarto. -Oye eso, yo la otra vez también lo vi, y me partió el alma, nos miramos a los ojos, y desde ese día no he podido pasar bocado, no por el asco, sino por la pena.

¿Y que tú piensas hacer con tu hermano?, -le pregunté a quema ropa-, miró para todo los lados y por primera vez, su rostro se manchó de una gran tristeza, por sus mejillas abundantes, bajaron dos grandes lágrimas que detuvo cerrando fuertemente sus ojos y tomando aire, cuando se incorporó me dijo:

- Es verdad que la sangre pesa más que todo, pero yo lo voy a dejar, si no lo dejo, me arrastra con él, acabó con Mami, con Papi y con su familia, ese pendejo no va a acabar conmigo.

Yo que sé lo que ella ha vivido, no la juzgo ni la culpo.

jueves, 29 de diciembre de 2016

La Navidad en la calle de mi amiga la Profe


Desde dentro del carro, la calle se veía linda, estaba adornada casi completa, los paloelu, los frentes, los contenes pintados en franjas de colores, nada que ver con lo que dictan las normas del ayuntamiento, la loma de tierra ya no estaba y se veía más amplia, claro, estaba limpia y habían botado esa basura eterna que le da la personalidad de calle de barrio; al salir la magia continuo y la música navideña con medio grado Celsius menos, hacían de la calle un lugar especial, solo manchada por la casita de madera de Don Pancho, está vieja, sin pintar y la puerta está dañada, pero también tiene bombillitos.

Llegué a la casa de mi amiga la Profe y como siempre ella me recibió con esa sonrisa sincera dibujada en su regordete rostro, la noté, tenía el pelo arreglado y ropa que me pareció nueva, -Dímelo muchacho, viniste a visitar a tu gente, me preguntó, -Tu sabes que tengo poca gente aquí, de los viejos amigos, los que no están presos, algunos están muertos y otros... me interrumpió prosiguiendo,

-Viven fuera y son profesionales como tú, no veas solo lo malo.

Es verdad, te acuerdas de Franklin y de Julián, esos están muy bien, le dije para autocorregirme, antes de que empezáramos a hablar llegó un muchacho y después de un saludo tímido, le entregó a mi amiga la Profe una funda negra, que ella puso debajo de la silla plástica.

Destapamos la acostumbrada cerveza, que siempre pago, y ambos levantamos el vaso en un mecánico brindis, tomamos un trago y antes de terminar el primer vaso, llegó Tilapia y le entregó otra funda negra, la miré y tomó la cerveza para rellenar los vasos, en ese instante llegó Niño, un muchacho que se dedicar a limpiar vidrios y le entregó una funda blanca con varias cajas pequeñas dentro, eran luces de navidad, ella sonrió y me miró, al mismo tiempo que le decía a Niño, -Con estas completamos, Niño se fue sonriendo y cuando miré a mi amiga me dijo, -Es que yo estoy recibiendo los bombillitos de la gente para decorar la calle, ¡como estoy de vacaciones....!, al tiempo que con un ademan amable se encogía de hombros.

Y todos han aportado algo?, le pregunté, -Bueno, casi todos, pero como sea vamos a poner la calle bonita, algunos ayudan, otros miran y ya, pero al final lo que importa es lo que se hace con lo poco que hay.

Me sentí motivado pero no quise sentirme mezquino dejando solo dinero, así que hablé con Tilapia y Moreta, compré pintura y pintamos la casita de Don Pancho.

Imagen tomada de: https://centroleon.org.do/cl/noticias-cl/897-mi-barrio-esta-en-navidad-2005

jueves, 22 de diciembre de 2016

Santo Domingo También soy tu hijo


Así como los demás nacido bajo tu cielo, por mis venas corre tu sangre, corre a la misma temperatura que la de tus otros hijos y aunque a veces pareces un padre irresponsable, ausente, dejado e indiferente, te quiero, te acepto y como cualquier hijo, hago todo lo que está a mi alcance para que te sientas orgulloso de mi, nací en el seno de una madre olvidada que es ese barrio que nadie visita y que tus hijos, los políticos y por como los tratas tus favoritos, nunca han mirado hacia allá.

En mi infancia sabía que eras mi padre, no te importaba que fuera a marotear los jardines de los barrios ricos y de ti tengo gratos recuerdos, olores, colores y razones para que permanezcas en mi memoria por siempre como un padre que me brindó recuerdos y que amargamente, no sé si por mi mal comportamiento o porque ya no me querías fuiste retirando de mi vida y de tu vida y hoy aunque tienes el mismo vigor de siempre, veo que me das la espalda, pero yo soy tu hijo, me viste crecer, entre tus calles conocí de la vida, he amado, sufrido y he forjado mi carácter entorno a ti, que ha pasado Mi Santo Domingo querido, acaso te avergüenzo?, me crees un bastardo, no lo soy mi ciudad querida.

Soy un ciudadano, nombre por el cual llamas a tus hijos legítimos, que cumple con sus obligaciones y no te pone en vergüenza, te conozco padre, he estudiado tu historia, tus origines, tus heridas, tus logros, tus secretos más oscuros, las alhajas que te adornan, todo lo conozco mi ciudad querida y de cada uno me siento al hilo del sentimiento, pero aunque conozco todo eso creo que no conozco el porque me rechazas de esa forma.

¿Por qué insistes en que mis hermanos no les importe que cumplo con tus órdenes y tu nada les dice?
¿Por qué mis hermanos te escupen en la calle, perdón, en la cara y no te importa?
¿Por qué invaden tus espacios convirtiéndolos en talleres y tú no le dices nada?
¿Por qué tus monumentos los vuelven escondrijos de ladrones y prostitutas?
¿Por qué desobedecen tus lugares de construcción, vuelven viveros tus parques?
¿Por qué no dices nada cuando tus hijos, toman las aceras para convertirlas en mercado sucios para dejarme sin lugar para transitar?

Tengo demasiadas preguntas Santo Domingo, he crecido, me he hecho un hombre, estoy llegando a viejo y no veo en ti ni una muestra de cariño hacia mí, no sé porque me odias, yo nunca te odiaré, nunca te deshonraré y siempre aunque a ti no te importe, me voy a comportar como un buen hijo.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El carro de mi amiga la Profe


“Tengo muchas cosas nuevas que contar”, así con esa misma frase me recibió en la acera de su casa, o mejor dicho su pre-sala mi amiga la profe, en su regordete rostro que por cierto siempre refleja una sonrisa sincera, se notaba además de esa alegría una gran satisfacción, Ah sí, le dije contagiado de su alegría, cuéntame seguí diciendo.

-Mira ‘pa allá, mientras señalaba un vehículo compacto aparentemente en muy buenas condiciones, lo noté de inmediato y entendí el accesorio adicional en la sonrisa. --Uepaaaa!, te montaste, le dije al momento que me pasaba la llave, nuestra forma de decir me alegra que te alegres por mí, la tome y caminamos hasta el carro, lo encendimos y comprobé que había hecho una buena compra y me dijo, vamos a darle una vuelta, le dije OK al momento que le devolvía la llave y me dijo, con una gran sonrisa, pero tú estás loco yo no sé manejar, ven para que me enseñes.

Mi corazón latió más rápido de lo normal, ya estaba metido en el lio y no tenía forma de escapar, buscando todos los medios para abandonar la misión le dije, y tu licencia, no se puede manejar y mucho menos aprender sin licencia, me abrió la puerta del chofer, me tomó por el brazo y sentí un amistoso y leve empujón hacia el asiento del chofer, luego ella apuró el paso al asiento del pasajero y una vez dentro los dos del carro me dijo: -Que licencia ni licencia, eso Moreta me lo trae la semana que viene, ya le pagué, y además tu sabes que mi hermano es policía y aquí en el barrio yo soy la profe, quien me va a preguntar por licencia, coge para la 36, que está más vacía para que me enseñe.

Dios nos guarde, pensé mientras le decía cuál es la emergencia y donde está el pedal del freno.